Resumen:
La pasión por el país se activa cada vez que se descubre que hay un venezolano en su tierra trabajando, innovando en medio de las circunstancias, generando ideas, propuestas y empleos para los demás. Si logramos comenzar la tarea de construir nuestra marca país, no solo estaremos derrotando el pesimismo, comenzaremos a descubrir las oportunidades con la entrega que se produce después que has sobrevivido a un vendaval. Urge transitar un camino que no solo contribuya a la reactivación económica y a abrir nuevas oportunidades, si no que permita que en todo el mundo se empiece a resarcir el daño que hemos causado a nuestra propia idiosincrasia.